Finales de la LSB: Villa Clara aulló por partida doble en la Amistad

Harold Iglesias Manresa
Partido definido en tiempo extra. Segundo acto finalista favorable a los Lobos de Villa Clara sobre Ciego de Ávila, esta vez 108-96, pero con una actitud bien diferente a la del primer duelo, en el cual se impusieron 100-70.

Sucede que con una plantilla visiblemente más profunda,  los villaclareños bajaron la guardia, se volvieron permisivos en defensa  cayeron en una desorganización insospechada, la cual se conjugó con   apuesta por el juego individual desacertada. El desenlace no se hizo esperar: vieron esfumarse una ventaja que llegó a ser de 15 cartones y los Búfalos avileños con parcial de 31-16 forzaron la prórroga más a corazón que a buen accionar sobre la cancha, amparados en dos triples salvadores de Jorge García.

Antes, los naranjas habían comandado las acciones en toda la noche, quebrando la defensa por zona planteada por los avileños con su juego interior, la rotación de balones desde la zona pintada hacia el perímetro y el poderío ofensivo de Andy Boffil, quien al caer el medio juego exhibía 25 cartones de los 50 de su armada.
Ahí recalamos, en la capacidad de fuego, distribución de puntos, y descuelle individual de cada elenco.

A Boffil, que culminó con 40 unidades en definitiva lo acompañaron  Osvaldo Pérez (24), el refuerzo matancero Yuniskel Molina (21), y el centro Joel Cubillas (13), mientras del lado opuesto sobresalía Yasser Rodríguez (26) desempeñándose como escolta.

Si me pidieran algunas claves del veredicto comenzaría hablando de la profundidad en la nómina villaclareña, con hombres de la preselección nacional, además de la bujía Boffil. Aún cuando no exhibieron su mejor versión mantuvieron el control del desafío, y precisamente Boffil, Yuniskel y Osvaldo cargaron con las anotaciones en las situaciones medulares.

Del lado opuesto Ciego careció de organización para sostener lo que por minutos esporádicos simulaba una resurrección. Claro, sin esa conducción medular y un hombre capaz de hacer score en momentos climáticos…  casi imposible.

Lo reprochable

Muchas lagunas posee nuestra Liga Superior. Algunas pasan por la calidad de los elencos involucrados, varios de ellos sin la anuencia de sus mejores hombres, pues se hallan inmersos en lides foráneas al amparo de contratos. Esto habla a las claras de la urgencia de ajustar el calendario para aspirar que tanto en calidad como en rivalidad, la Liga vuelva a parecerse a su predecesora de la década de los 90 del pasado siglo, cuando Cuba reinó en tres Centro-básquet  al hilo.

Eso sin disminuir la relevancia de la participación de jugadores antillanos en esos escenarios de crecimiento innegable.

Otro elemento pasa por la necesidad de no concentrar fases completas del torneo en una sola provincia, sin la posibilidad de extender la Liga por toda la geografía nacional con choques de ida y vuelta, capaces de mover al público amante de la disciplina de los encestes.

Con una base y cantera que igualmente dista de la que teníamos en esos años, pero con un nivel similar de adeptos desde mi perspectiva, deben elevarse los niveles de dominio de los fundamentos del baloncesto contemporáneo, tanto en jugadores como en técnicos, además de en los encargados de impartir justicia.

Este lunes se dieron dos jugadas que conllevaron a faltas técnicas y expulsiones, merecidas en ambos casos, pero con demasiada dilación  algún grado de inseguridad por parte de la terna arbitral. Inadmisible el comportamiento de Neslier Abreu ante Dainier Martínez, como también lo fue el de Yasser Rodríguez.

Comportamientos negativos y faltas flagrantes igualmente atentan  contra el desarrollo  visualidad del espectáculo, ya bastante deprimido por visibles fisuras asociadas al nivel de juego, efectividad en porcentajes de tiro, precariedad en sistemas ofensivos y defensivos…
Un ejemplo claro resulta el hecho de que un plantel sin exhibir ni por asomo un juego notorio, Ciego en este caso, haya logrado borrar diferencia de 15 para forzar el tiempo extra.

Ahora la serie, más allá de visibles lagunas y carencias que van desde la infraestructura organizativa hasta rendimiento y estándares estadísticos, se muda hacia la sala Giraldo Córdova Cardín, cuartel general de los Búfalos, con los villaclareños en una posición extremadamente favorable. Esperemos a ver qué sucede.

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