Opina Enrique Ubieta sobre el discurso de Barack Obama

Por: Daylén Vega y Daina Caballero

El Presidente Obama es un buen comunicador. Sabe colocar las palabras, los gestos, la mirada. Parece como si improvisara, pero tiene frente a sí un “teleprompter” que el público no percibe. Su lógica discursiva va de¬jando espacios de aire que eluden, minimizan o manipulan los hechos.

El pueblo cubano no alberga sentimientos de odio hacia el pueblo estadounidense, y escucha al Presidente que propició el reinicio de relaciones diplomáticas con disposición amistosa, pero eso no significa que no perciba los saltos.

El Presidente Obama habla de los sufrimientos del “exiliado” cubano pero no aclara si se refiere a los torturadores, asesinos y ladrones del ejército batistiano que huyeron a los Estados Unidos en los primeros meses de la Revolución o a los niños que fueron separados de sus padres por un criminal y su propaganda mentirosa denominada Peter Pan.

No aclara si se refiere a los médicos o deportistas incitados a desertar de las misiones de solidaridad o de eventos internacionales, con la promesa de una vida material más holgada. O los que cansados del bloqueo y de vivir en un país digno pero pobre, saltan en balsas hacia el llamado Primer Mundo, al amparo de la política de pies secos-pies mojados y de la Ley de Ajuste Cubano, que politiza la decisión de todo inmigrante.

Sobre este tema CubaHoy estuvo conversando con el investigador, analista y periodista Enrique Ubieta.

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