Cuba: el ciberperiodismo que hacemos…

Por Lianet Cruz Pareta Ciber periodismo cubano

En estos momentos, pensar a la prensa cubana imbuida cien por ciento en la era del periodismo digital sería pecar de idealistas o de ingenuos, teniendo en cuenta que la infraestructura tecnológica del país no respalda esta gestión. Desde la plataforma virtual, la interacción con los públicos es limitada, pues la mayoría de los cubanos no tienen acceso a la Intranet (en la que pueden visualizar algunos medios nacionales) y aún menos al Internet.

Otro aspecto en detrimento y que limita el uso de recursos como la hipermedialidad es la lenta velocidad de conexión de la que disponen tanto los generadores profesionales de contenido informativo como los usuarios. Veámoslo de otro modo: complementar un texto con un video, por ejemplo, no tendría sentido si los internautas no pudieran observarlo online, o si desde los medios de prensa, subir el audiovisual demorase un día entero. Ni soñar entonces con coberturas en tiempo real, pues no se dispone de redes wifi a tiempo completo y por doquier, ni siquiera en coberturas de primer nivel.

La precariedad técnica es sin dudas uno de los mayores detractores del periodismo digital en el archipiélago. Pero no el único. Existe la voluntad desde la dirección del país, de cambiar el panorama de desconexión latente hoy y encaminarlo hacia la conformación de una sociedad informatizada. Llegado el momento ¿estaremos en condiciones de aplicar el conocimiento teórico acumulado en la materia? La experiencia nos dice, que las limitaciones tecnológicas no son la única causa de nuestras deficiencias en el trabajo en la web. ¿Realmente aprovechamos al máximo los escasos recursos con los que disponemos? ¿Por qué esperar a que aparezca una cámara profesional cuando en los periódicos provinciales y nacionales hay tables asignados y más de un periodista posee alguna cámara digital propia o teléfonos celulares?

Así entramos en otro tema, el lenguaje de la web, que no es el mismo que el de los soportes tradicionales. La fotografía que utilizamos para graficar determinado texto no tiene que ser la mejor, ni el video el de mayor resolución, pues la máxima calidad en ambos casos solo ralentizaría su visualización. Por eso no hace falta depender solo de equipos profesionales cuando en determinados dispositivos móviles ya cuentas con tabletodas las herramientas necesarias para realizar una cobertura multimedia de las noticias; no quizás para trasmitirla en vivo, pero sí para llegar a la redacción con todos los materiales y subirlos desde un ordenador, sin importar el tipo de modalidad a la que pertenezcas (prensa escrita, radio o televisión).

Hoy día, el volcado de los contenidos de los medios tradicionales a sus versiones online sigue siendo una constante en la práctica periodística, en tanto no existe una producción paralela para la red de redes. Ya sea por desmotivación, incompetencias profesionales, persistencia de rutinas productivas añejas, mala distribución de los roles o conformismo, seguimos arrastrando vicios y colocándonos obstáculos para crecer en el medio en cuestión.

Más de una vez he escuchado que debiera “estimularse” a los periodistas que tributan para la web; quizás funcione como un incentivo inicial, pero ¿acaso los profesionales del siglo XXI no deberíamos tener incorporada esa habilidad y ese deber a nuestro quehacer diario? Mientras sigamos delimitando la redacción digital de la tradicional no podremos hablar de redacciones integradas, y seguiremos varios pasos por detrás de las tendencias actuales internacionales. Los contenidos impresos, radiofónicos, o televisivos deberían ser un complemento del digital.

Desde hace algunos años se desarrollan en el país encuentros regionales de periodistas, blogueros y directores de medios con el propósito de debatir sobre los complejos fencartelómenos de la comunicación online, desde una perspectiva endógena. Hace pocos días, Sancti Spíritus fue sede del Taller de Periodismo Digital en la región del centro de Cuba y entre las principales interrogantes del evento estuvieron: ¿Qué hacer para alcanzar mayor visualización de los materiales periodísticos en las diferentes plataformas web? ¿Cómo reaccionan los públicos con los diferentes mensajes transmitidos? ¿Qué nos falta para lograr un mejor posicionamiento de Cuba en la web y en las redes sociales?

El equipo de Cuba Hoy estuvo presente en el taller y recogimos en imágenes varias de las experiencias del mismo. Aquí te dejamos los enlaces y esperamos tu contribución al debate sobre el tipo de periodismo más interactivo, intencional e hipermedial, al que estamos abocados.

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